especiales / LAS MEJORES PELÍCULAS SOBRE PANDEMIAS

Se puede decir que, a esta altura del partido (o de la pandemia), recomendar cinco películas que tengan que ver con el pánico desatado por un virus a nivel global, es un ejercicio gastado y repetitivo. Decenas de artículos en medios sensacionalistas ya se ocuparon de la no tan ardua tarea de recopilar (seamos sinceros: basta ya no con googlear sino con acceder a Netflix y mirar el “top de lo más visto en tu país”), y lo cierto es que muchas veces estos rankings están condicionados por su disponibilidad en los servicios de streaming. En otras palabras: ¿de qué le sirve a los dueños del entretenimiento y sus agentes recomendar un film blanco y negro y démodé, si este ni siquiera está presente en su catálogo?

Así que existen otros modos de organizar una lista de “mejores películas sobre epidemias o pandemias” (dejando pasar la lógica subjetividad de la premisa, claro), y aquí trataremos de adoptar uno de ellos. Veamos entonces cuáles son las cinco películas más importantes sobre expansión desmesurada de un virus, de acuerdo a su calidad pero también su rigurosidad científica*.

Contagion

1- CONTAGIO* (Dir: Steven Soderbergh, 2011)

No habrá sido el primer blockbuster (ese honor -pero solo ese- puede llevarlo Outbreak / Epidemia, de Wolfgang Petersen, también muy de moda en estos tiempos) en retratar a escala global un conflicto de titánicas magnitudes, pero sí posiblemente el primero en hacerlo de manera realista. Desde el comportamiento de la población hasta cómo se expande el virus alrededor del mundo, y cómo los expertos mientras tanto trabajan a contrarreloj para elaborar una vacuna, la película de Soderbergh explora distintas facetas de una pandemia desde un encuadre realista y no muy sobredimensionado de la situación. En una entrevista reciente, el guionista Scott Z. Burns comentó: “”No me sorprende para nada porque los científicos con los que hablé en aquel entonces me dijeron que solo era cuestión de tiempo para que algo así pasara”. Contagio se convierte así no solo en una buena película del subgénero “catástrofe”, sino en otra advertencia ignorada por prácticamente todos los países del mundo occidental.

pacific liner

2- PACIFIC LINER (Dir: Lew Landers , 1939)

Quizás por su lejanía respecto al tiempo presente, esta película ha sido un tanto olvidada y sin embargo representa de un modo tremendamente realista una de las reacciones más comunes frente a una pandemia: la negación, la negligencia y la incompetencia de los responsables del cuidado de la población (ejemplificada, en este caso, en la tripulación de un barco) por mantener seguros a sus individuos.

Pacific Liner es la historia de una pandemia de cólera que amenaza con expandirse a bordo de un buque en altamar, y que pone en evidencia el conflicto de intereses (algunos sensatos, otros completamente irresponsables y egoístas) que desata un evento de este tipo.

The Crazies

3- THE CRAZIES* (Dir: George A. Romero, 1973, remake de 2010 por Breck Eisner)

Si es tentador acudir a una película de zombies para hablar de un escenario apocalíptico fruto de una pandemia, conviene saber que no hace falta: el creador original de los “muertos vivos” tal y como los conocemos rodó en 1973 una película independiente igual de terrorífica, pero sin apelar a lo fantástico post-mortem. O, mejor dicho, con otros síntomas. El virus “trixie”, si bien a diferencia del actual COVID-19 proviene de un fallido experimento militar, se expande por un pueblo y sus zonas rurales, a tal punto que la cuarentena pasa a ser obligatoria y, cuando aún así la epidemia se va de las manos, medidas más drásticas asoman al horizonte de por sí ya sombrío.

panic in the streets

4- PANIC IN THE STREETS (Dir: Elia Kazan, 1950)

El prestigioso director de clásicos como Un Tranvía Llamado Deseo y Al Este del Paraíso realizó en 1950 este frenético thriller que, si bien cruza géneros y pasa de la catástrofe natural al subgénero de gangsters dentro del film noir, retrata de manera cruda la desesperada lucha de las autoridades frente a una inminente epidemia, por encontrar al mal llamado “paciente cero” (según la Real Academia de Medicina, el término correcto es “caso índice” o “caso primario / inicial).  Las 48hs de las cuales dispone el protagonista para dar con dicho caso inicial, se relacionan al hecho de que lo que se está esparciendo es una posible plaga neumónica, y por eso el tiempo de detección es crucial.

Twelve-Monkeys

5- 12 MONOS (Dir: Terry Gilliam, 1995)

No, por supuesto que no es la más realista partiendo de una premisa que involucra viajes en el tiempo y una sociedad distópica que, desde el futuro, se pregunta qué pudo ser lo que desató un virus hace décadas (y para eso cuenta con agentes especiales de reconstrucción de la historia), pero tiene una serie de puntos a su favor que la elevan por sobre las demás. Por empezar, a través de un brillante monólogo de Brad Pitt en clave “loco de atar”, da una breve clase de historia de infectología al mencionar a Ignaz Philipp Semmelweis, considerado como el creador de los procedimientos antisépticos (en serio, antes de él los médicos no se lavaban las manos). Y luego, aquí a efecto de impacto visual, muestra animales dispersos por las calles de la ciudad tras el supuesto atentado viral. Una de las curiosidades a las cuales nos expone hoy el mundo interconectado en el que vivimos, es la curiosa postal de la vida salvaje reclamando su lugar en el cemento (en Madrid ya se han visto hasta pavos reales del Parque del Retiro caminando por la calle O’Donnel, al lado del recinto).

oubtreak

MENCIÓN ESPECIAL: LA MENOS REALISTA DE TODAS

EPIDEMIA* (Dir: Wolfgang Petersen, 1995)

Vale decir, antes que nada, lo siguiente: Epidemia es extremadamente divertida, y responde al Hollywood más pochoclero y sensacionalista. Así que pedirle realismo quizás sea un error, pero siendo que trata un tema hoy por demás vigente, y en vista de que ha vuelto a liderar los rankings de películas infecciosas, detengámonos un segundo a desmitificar y esclarecer todos los errores en los cuales incurre, a fin de entretener sin demasiado realismo. Por empezar, los médicos y científicos expertos en el tema se trasladan de lado a lado cual héroes de acción, y no tienen inconveniente en darse apretones de manos o merodear por los pasillos de los hospitales, luego de estar en contacto con los infectados. Siendo que el virus retratado en la película dicese ser aún peor que el ébola, esto no parece la mejor idea.

Por otro lado, el modo en que llegan a conclusiones finales como el hecho de que el virus “es aerotransportado”, resulta completamente inverosímil o cuando menos, apresurado. Sin ningún tipo de prueba, más que el impacto que le genera a Dustin Hoffman ver que hay una tubería en el techo de una habitación de hospital, el protagonista deduce que eso es lo que está esparciendo el virus, y en la siguiente escena se lo transmite a su superior militar (Morgan Freeman). Si no es el método científico quien previene estos análisis apresurados, de seguro lo es la burocracia a la hora de tomar decisiones tan apremiantes.

Por último: Epidemia da en el clavo al dar una explicación animal al origen del virus, pero se equivoca en las metodologías y algún que otro error de concepto. Difícilmente un infectólogo o cualquier autoridad sanitaria exponga a una niña para capturar a un mono infectado con un virus del cual aún no se sabe todo. Como dato de color, el mono proveniente de África es un capuccino. ¿El error? No se encuentra esa especie en dicho continente.

*Las películas con asterisco fueron chequeadas en un artículo original de la revista Wired de octubre de 2019, por Brian Amman, especialista trabajando para la VSPB (Viral Special Pathogens Branch), como parte de la CDC de EE.UU. (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades​, por su sigla en inglés).  La nota completa puede verse en https://www.wired.com/story/pandemic-movies-tv/

Comparte
0

Comments

comments