especiales / SALVEN LA TORRE DEL RELOJ – parte 3

viaje en el tiempo

REPRESENTACIONES Y REPRODUCCIÓN IDEOLÓGICA EN FICCIONES QUE VIAJAN POR EL TIEMPO
por Gerardo Martínez

Retomemos Volver al futuro, donde también el pasado aprende del futuro y en la que es de suma importancia otro concepto cercano al de creatividad (en tanto condiciòn necesaria y determinante), el potencial. Marty McFly, el protagonista, un adolescente, es considerado una especie de vago, llega tarde al colegio y el director le dice que ningún McFly jamás logró nada. Pero él se niega a aceptarlo, y si es un vago, descubrimos que es uno con talento para la música. Marty, de hecho, en el comienzo del film, a punto de presentarse a una prueba de guitarra- su talento- le manifiesta su temor/duda a su novia, Jennifer, qué tal si creen que no sirve para eso, que no tiene futuro. La noción de futuro, como algo que se construye  desde la noción de creativIdad articulada con el talento y el esfuerzo no pueden escapar de este análisis. Si Marty falla ese casting, no podrá presentar su banda en el baile de la escuela. El éxito, o mejor, el fracaso, es la raíz de la angustia del personaje.

Incluso, en la segunda parte, cuando Marty visita el futuro, un accidente generado por su petulancia, hace que deba abandonar los sueños de guitarrista y dedicarse a un trabajo que considera degradante por mediocre y gris. “El futuro lo construyen ustedes mismos” dice el Doc Brown, científico loco, creador del “Condensador de flujos” que le permite a su auto (símbolo de la técnica y empresa norteamericana) funcionar como una máquina del tiempo (el tiempo es un camino, aunque ya no se necesiten en el futuro) delegando la responsabilidad del propio éxito o fracaso en los deseos individuales. De lo que no se puede dudar es del merecimiento de los acontecimientos, tenés opciones y vos elegís si te va bien o mal según lo que vos desees. Esa es la lógica del progreso individual, y como demuestran las alteraciones en la línea temporal- en las que el villano es un magnate perverso que ha matado al padre de Marty- esas decisiones afectan el entorno y el devenir de los acontecimientos. O sea, Marty puede imaginarse – ¡o verse!- en un futuro que gira en torno a la noción de trabajo, ya sea el creativo que lo hace feliz, la guitarra, o el monótono de oficina en el que se siente oprimido y explotado, pero esos son premios o castigos. Resulta imposible entonces imaginar un futuro donde no sea el trabajo el núcleo del bienestar emocional (más allá del económico, claro). Es la base de realización del sujeto, el éxito y el trabajo, tanto el que lleva obtenerlo- el camino- el otro factor es el éxito en el matrimonio. Cuando Marty viaja al pasado, su madre se enamora del espíritu progresista y rebelde (siendo solo un chico más del futuro) de su propio hijo, poniendo en riesgo la ya predeterminada relación con su propio padre. El matrimonio de George McFly, el padre de Marty, con Lorraine, su madre, está predestinado, pero se basaba en la lástima. George, patoteado, sin valor para enfrentarse a sus patoteros, ni para invitar a salir a Lorraine ni para seguir una carrera como escritor, gracias al aprendizaje que le ofrece su hijo del futuro, logra generar un futuro, donde su matrimonio -que casi desaparece- es de una armonía absoluta, sus hijos ahora son exitosos empresarios, y él pasa a vestirse como un yuppie, mientras recibe las copias del libro que acaba de publicar. El modelo Reaganiano, neoliberal de familia exitosa. Es el pasado aprendiendo del futuro, que es el presente de los ochentas, una vez más- por medio de la ciencia y el arte popular del momento, la música- que el sujeto llega a una armonía auto-construida. Méritos en el ingenio para la realización individual. Esto es interesante contrastarlo con la noción misma de sujeto que Althusser, interpretando a Marx, crítica del idealismo hegeliano: “Para que la esencia del hombre sea atributo universal es necesario, en efecto, que sujetos concretos existan como datos absolutos; ello implica un empirismo del sujeto. Para que estos individuos concretos sean hombres es necesario que lleven en sí toda la esencia humana, si no de hecho, por lo menos de derecho; ello implica un idealismo de la esencia. El empirismo del sujeto implica, pues, el idealismo de la esencia y viceversa” (Althusser, “Marxismo y Humanismo”), es decir, que la noción misma de sujeto, y por ende, su realización, es la construcción idealista por antonomasia.

Marty no solo logra encauzar el futuro en su linealidad merecida, la linealidad correcta de acuerdo a la norma establecida de suceso en un entorno consumista (noción exponenciada en el futuro, donde el pasado es una mera atracción y el product placement es lo que empapela el paraíso.), sino que además de hacerlo para sí mismo, lo hace para toda la humanidad, y su familia como núcleo de la sociedad.

primera

El Doc Brown, el sabio -pero relegado de la sociedad- le da consejos constantemente a Marty, que va dejando de ser un vago para cambiar LA Historia y la suya propia, que subjetivamente, son lo mismo en Volver al Futuro. Jennifer- su novia- y su madre, por otro lado, como personajes adjuntos, destinados solo a enamorarse y reproducirse con los personajes masculinos. Es curioso este rol de los personajes femeninos, donde contadas excepciones, suelen tener poca relevancia en las tramas que viajan en el tiempo. El caso más notable es el de dos personajes interpretados por Rachel McAdams, uno en The Time Traveller’s Wife (Robert Schwentke, 2009) y el otro About Time (Richard Curtis, 2013), en ambos el viajero temporal tiene una condición genética que lo desplaza por el tiempo (hombres ausentes, se podría interpretar sin mucho análisis), ambos personajes femeninos quedan fuera del prodigio, ellas solo acompañan, sufren, padecen, pero no viajan en el tiempo. Y claro, el género que prima es el romance.

Primer (Shane Carruth, 2004) también nos ofrece oficinistas, hombres, blancos, que en su tiempo libre construyen una máquina que complejiza su vida anteriormente ya realizada. Los hombres se generan sus propios problemas. Las mujeres no se enteran. Hasta las ficciones donde el futuro es distópico presentan a las mujeres no como seres creativos, sino como víctimas (Sarah Connor en Terminator) o como madres protectoras (12 Monos). El futuro sigue siendo cosa de hombres. Y el pasado también.

Evocar las figuras retóricas presentes, encontrar esas huellas, nos permite dar cuenta del proceso ideológico operante, inconsciente, dentro de estas ficciones, en las que nociones fundantes de la ideología neoliberal se hacen presentes muy fuertemente, encontrando en este recurso, frecuente en múltiples géneros, pero muy presentes en los relatos sobre las ciencias y los estilos de vida humanos, las bases de la cosmovisión actual. La creatividad es apelada como la clave para no solo poder viajar por el tiempo, sino como método para forjar un futuro mejor, donde el beneficio personal, subjetivo, es lo mejor para la sociedad en su conjunto. Donde las utopías o distopías dependen de la elección, y de cuán ingenioso resulte el individuo para articular las opciones que se le presentan. De esta forma, hacer un mejor futuro para sí mismo, es decir- según esta visión- lograr el éxito, que es el trabajo, el matrimonio, el consumo, los tres como medios para la felicidad del sujeto.

Quizá no se trate de salvar la Torre del reloj, después de todo, sino de ver qué la hizo funcionar en un primer momento, y dilucidar qué significa en realidad poner el reloj en marcha una vez más.

txt: Gerardo Martínez

–VOLVER A LA PARTE 1 DE LA NOTA–

Bibliografía:

ALTHUSSER, L- “MARXISMO Y HUMANISMO” EN LA REVOLUCIÓN TEÓRICA EN MARX, SIGLO XXI, 1967

WESCOTT, A- “BACK TO THE FUTURE AND THE POLITICS OF POTENTIAL” EN EL SITIO HTTPS://SOCIALTEXTJOURNAL.ORG, 2013

WAMPOLE, CH- “BILL AND TED’S ANTIHISTORICAL, NEOLIBERAL ADVENTURE” EN EL SITIO HTTP://POST45.RESEARCH.YALE.EDU, 2015

Comparte
0

Comments

comments