Sinopsis
Algo más para decir recupera imágenes producidas por el proyecto Cine Escuela Argentino, impulsado por el Ministerio de Educación entre 1947 y 1952 para acompañar la enseñanza en las escuelas del país. El cortometraje propone un recorrido por esas imágenes como una ventana al pasado, para observar aquello que permanece, aquello que cambió, aquello que ya no existe.
Sobre su producción
Algo más para decir tiene su origen en un ejercicio universitario: nos pidieron hacer un corto usando el found footage como único soporte. En la búsqueda de materiales para usar en este ejercicio, di con archivos fílmicos provenientes del proyecto Cine Escuela Argentino, impulsado por el Ministerio de Educación entre 1947 y 1952 para acompañar la enseñanza en las escuelas del país y fortalecer el sentimiento nacional. Estos materiales habían sido utilizados para la realización de “Archivos intervenidos: Cine Escuela”, un proyecto del Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken realizado en 2016, en el que diferentes cineastas fueron invitados por el Museo a producir cortos a partir de estos mismos materiales.
Hice yo misma todo el proceso de edición, que tomó alrededor de una semana, desde los materiales crudos hasta el cortometraje finalizado. Luego de terminar la edición, el corto pasó por una etapa de reposo de aproximadamente un año. Ese tiempo me ayudó a pensar con más claridad a la hora de volver sobre los materiales ya montados y manipulados, hacer pequeñas modificaciones y reflexionar sobre los sentidos del corto.
Sobre ALGO MÁS PARA DECIR
La materialidad fue siempre una de las principales guías en las búsquedas estéticas de un tipo de cine curioso por hacer explotar sus características y sus limitaciones. Una exploración que une el cine silente de las primeras décadas con el cine experimental que se desarrolla a partir de la mitad del siglo pasado. Al trasladarse a la tecnología digital y abandonar la estructura analógica (captura, proceso, proyección), el cine no abandonó, sin embargo, muchas de esas inquietudes, y las sigue ensayando por otros medios.
Irene Bellande no teme sostener el peso de este trabajo en una estructura compuesta exclusivamente sobre la base de un único recurso y lo lleva al extremo hasta hacerlo desaparecer frente a nosotros: se funde en los sentidos que de las imágenes comienzan a brotar a fuerza de repetición y misterio. Y se descubre así en los materiales, al ser despojados de sus sentidos y contextos originales, lo que escondían detrás de esas vidrieras de inocencia, libertad y reivindicación política y social: la dimensión fantasmagórica y terrorífica de esos mundos que ya no existen. Rescatada de los archivos del Museo del Cine de Buenos Aires y acompasada por la música de Aphex Twin, esa generación de niños en blanco y negro llega desde el pasado retrocediendo hacia un futuro imposible. Estas imágenes nos enfrentan a preguntas inquietantes, sin perder nunca el placer que generan sus movimientos antinaturales.
Al igual que sucede en el plano visual, el título del cortometraje ya plantea, a partir de una simple construcción sintáctica, una variedad de sentidos posibles: ¿es alguien que nos pide la posibilidad de hacer un último comentario? ¿Es la realizadora aportando decidida una nueva sentencia sobre el trabajo con el material de archivo? ¿O es el archivo mismo que enuncia que, aún hoy después de tanto, puede ofrecer nuevas posibilidades para quienes lo sepan mirar?
LEANDRO LISTORTI
Ficha técnica
Dir G M Irene Bellande
BIO
Irene Bellande nació en Buenos Aires en 2006. Estudia Dirección Cinematográfica en la Universidad del Cine. Algo más para decir es su primer cortometraje.