Sinopsis
En un barrio caluroso y desierto del conurbano, tres pibes y un perro descansan bajo la sombra de un árbol. Todo vibra como una siesta densa, pero la calma desaparece con pequeños quiebres en lo cotidiano. De repente, una luz extraña inunda todo y el tiempo parece romperse. Esta animación dibujada a mano es un poema visual sobre la espera, la inquietud y el deseo de alzar el vuelo más allá de lo visible.
Sobre su producción
Las condiciones de producción fueron muy limitadas. Contábamos con el papel más económico que pudimos conseguir, lápices de carbonilla y muchas fotografías de Villa Lynch (Buenos Aires). Nos gustaban sus calles, el típico kiosco del conurbano y, especialmente, ese pequeño parque en medio de una rotonda donde transcurre la historia. Desde el principio quisimos que la película funcionara como un retrato del conurbano y de esos espacios cotidianos que conocemos y habitamos.
Al ser un proyecto académico, realizado en el marco de la universidad pública, no contamos con ningún tipo de financiación. Tuvimos, en cambio, la guía de nuestros profesores y la ayuda de compañeros y amigos que se sumaron por fuera de la facultad para pintar frames con nosotros. Gran parte de la producción se resumió en tardes de mate pintando hasta tarde.
Más adelante, una amiga se sumó para hacer la música, que terminó de darle sentido a la película. Todo el proceso, desde que comenzamos a trabajar en la idea hasta terminar el corto, duró aproximadamente dos meses. Fue una película hecha con muy pocos recursos, de manera colectiva y bastante artesanal, y nos alegra especialmente que, después de haber nacido de una experiencia tan pequeña y cercana, haya podido mostrarse en tantos lugares.
Sobre Y SI SE ENCIENDEN LAS ESTRELLAS
El paisaje y la calma sugieren una siesta o una tarde bucólica, vacía como un campo fértil. Al ritmo lo define el paisaje sonoro: el aleteo de unos pájaros, el zumbido de una mosca, la base de una cumbia, el gruñido sutil de un perro que parece soñar. Las hamacas, el tobogán y la calesita se mantienen inertes cual esculturas a la espera de que alguien les dé uso o sentido. Trazos en quietud y movimiento danzan entre la luz y la oscuridad. Titilan en blanco y negro pero también, más allá de la dualidad, en grises, como aquello que no somos capaces de definir o clasificar.
La poesía visual animada –basada en versos de Julián Axat– brilla, oculta y centellea. El fulgor se despliega arriba y abajo: desde el cielo, entre las copas de los árboles y la electricidad que viaja por los cables cruzando el horizonte, y desde la tierra, donde una rotonda con forma de sol es el epicentro donde confluye todo. ¿Está más domesticado el perro callejero o el ser humano? La música llega cuando logramos ver la danza cósmica; después silencio. La luz ilumina, pero también puede cegar; la oscuridad trae el misterio, pero también puede propiciar revelaciones.
CECILIA RUPPEL
Ficha técnica
CP Acacia
Dir G Emiliano Campos, Andrea Odreman
AP Sofía Alvarez
Anim Andrea Odreman, Emiliano Campos, Sofía Alvarez, Elena Sapia
P DA Andrea Odreman
M Emiliano Campos
Mod3D José Vásquez
S Sofía Lecuona Pugno, Damián Córdoba
Mús Sofía Lecuona Pugno
BIO
Andrea y Emiliano son una dupla de directores formada en la FADU, UBA, y parte del colectivo de cine y animación ACACIA. Andrea, con formación en Bellas Artes en Panamá, y Emiliano, originario del sur de Argentina, confluyen en Buenos Aires para desarrollar una obra conjunta que combina cine, animación y nuevas narrativas.
Juntos han codirigido proyectos como Te recuerdo como una tormenta y Un techo, una ventana y un ladrillo no hacen una casa, este último con nominaciones en festivales como FICUBA, ANIMA, BITBANG, Tricky Women, BiffBang, Cartón, entre otros.
Andrea ha destacado con su videojuego documental Chai, premiado como Best Design en Maquinitas (Ventana Sur) y reconocido en eventos como EVA, FINNOF y MICA. También ha dirigido cortos animados como Donde terminan las cosas. Por su parte, Emiliano ha realizado cortometrajes como NO SE PUEDE VER EL SOL O MORIR POR MUCHO TIEMPO y HO CAPITO CHE TI AMO.