Sinopsis

Tras siglos de colonización, los bosques secos del Gran Chaco sudamericano están devastados y a punto de desaparecer. Mientras los indígenas wichís intentan abrirse paso en un presente marcado por la violencia y la explotación mecanizadas, las numerosas aves de su territorio se han puesto a cantar con inusual intensidad. Entre fantasía satírica y experimento etnográfico, un traductor-antropólogo recrea sus voces a partir de pinturas indígenas y nos permite escuchar lo que tienen para decir.

Sobre su producción

Conocí a los wichís en 2002, escribiendo una tesis de antropología. Desde entonces cultivo con ellos una relación de colaboración, de admiración y de profunda amistad. 

Este cortometraje nació de circunstancias fortuitas. Sin venir del cine, en 2019 había dirigido un corto etnográfico que editó Fernando Restelli, me puse a trabajar en un proyecto de largometraje con él y Ana Apontes. En el medio, para concretar algo en un proceso que promete durar, decidí hacer un corto, y entonces pensé en dos descubrimientos previos.

Durante mis años iniciales de trabajo de campo había quedado fascinado con la extraordinaria diversidad de aves del Chaco seco y las relaciones que los wichís mantienen con ellas. Aparecen constantemente en los mitos, en los objetos tradicionales y como mensajeras. Una de las personas que me introdujo en ese universo fue Marcelina Gutiérrez, de Kale-Hi (Salta). Su voz aparece en el film.

El segundo descubrimiento había llegado en 2015, cuando conocí a los pintores de Fwa’achat, cuyas obras están pobladas de gente, bosque y, sobre todo, aves. Había estudiado sus pinturas, mantenido largas conversaciones con los artistas e, incluso, había hecho pinturas a partir de algunas de esas charlas. Algunas están en el corto.

Sin financiamiento específico, pensé entonces en conectar ambos materiales con una pregunta que me persigue: ¿qué estarán diciendo las aves sobre el estado deplorable del mundo y el drama wichí? Así nació esta fantasía etnográfica.

Sobre HABLAN LAS AVES

En el centro de Hablan las aves hay una pregunta por el territorio. Es una pregunta abierta que se expande como el canto de los pájaros, capturados en el film. Cantos que territorializan el espacio diegético, primero, el espacio de la sala, después, y avanzan en las vibraciones sonoras hasta nuestro cuerpo que, atento o no, advierte que ahora habita un territorio extraño. “Es la marca la que crea el territorio”, escribieron Deleuze y Guattari, “hacer un territorio es crear modos de atención”, escribió Vinciane Despret en el libro Habitar como un pájaro. Hay territorios que resisten la colonización aunque aún la padezcan, y Rodrigo Montani nos invita a recorrer uno de ellos. Está hecho de pinturas, de monte, de historias del pueblo wichÍ, de hombres blancos/siwele lhayis que rondan por ahí, de aves que hablan, de dibujos, de fuego, de cicatrices. Hay un territorio que se expande hacia nosotres en la expresividad del cine, como sólo el cine puede hacerlo, y nos recuerda, o mejor, nos llama la atención sobre una convivencia no exenta de violencia. Como quien saluda al vecino, para recordarle que allí sigue. Como una melodía que irrumpe en la mañana, sin pedir permiso para existir.

ILEANA DELL’UNTI

Ficha técnica

CP Ay!Futuro
Dir G DF
Rodrigo Montani
P Ana Apontes, Fernando Restelli, Rodrigo Montani
M Paula Sanchez Clavijo
DS Fabricio Morás
C Sujay Iyer
E Marcelina Gutiérrez, Sara Díaz, Reynaldo Prado, Emilia Ferreira, Laura Prado y nuestras amigas las aves

BIO

Rodrigo Montani nació en Rosario en 1978. Es antropólogo y realizador de cine. Desde hace décadas investiga las formas de vida, la historia y las lenguas de los pueblos indígenas del Gran Chaco sudamericano, en particular de los wichís/weenhayek. Hace algunos años comenzó a desarrollar un interés sostenido por el cine etnográfico experimental. En 2019 estrenó su primer cortometraje, La gente del bosque en la era de la máquina. Actualmente presenta su segundo corto, Hablan las aves, mientras prepara su primer largometraje.

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