Sinopsis

Un joven desafectado huye de su casa. Junto a un amigo, explora una casa demolida.

Sobre CAMPOS BAÑADOS DE AZUL

Este corto de Silvestre Byrón toma su título del libro Los alimentos terrestres (1897), de André Gide, para narrar la fuga del joven Sergio de su casa del barrio porteño de Villa Urquiza. El retrato de la deriva del protagonista estaba planteado en oposición a los principios del onganiato. “La idea original del corto es del 69, y el paradigma del joven según Onganía era el muchacho católico, prolijo y que formaba familia. Nosotros teníamos otras ideas. Algunos venían del movimiento beatnik y otros, como yo, del existencialismo”, explicaba Byrón.

Filmado en 1971, Sergio va de una “existencia profana” a una “experiencia estética del universo”, precipitada por una relación con otro joven, a quien conoce en la calle, que culmina en una escena pionera de encamada homosexual en el cine argentino. El Onganiato y las sucesivas dictaduras de Levingston y Lanusse sostuvieron una política represiva del espacio público que es violentada por la cámara de Byrón: el yiro junto a los jóvenes es un trip visual en oposición a una claustrofóbica moral plana de la clase media, muy bien representada en la primera secuencia de la película. En su devenir narrativo hay imágenes que exploran una expresividad mixturada con planos que contienen tanto un realismo documental como un expresionismo bastardo del espacio con un estilo entre Fritz Lang o F. W. Murnau. Su blanco y negro muchas veces sucio y su voz narradora un poco estrafalaria terminan de proyectar una visión desencadenada, permeable, insólita. Con el ímpetu el underground de desmarcarse de tendencias y escuelas, sin un programa estético ni líneas claras que a priori reúnan este corto con otras obras de la época, incluso es un espécimen único en el contexto de la prolífica filmografía de Byrón.

Se trata de una obra pionera en la transformación de lo beatnik hacia lo contracultural y protopunk, y especialmente es precursora del movimiento desestabilizador de lo queer, en su sentido de revuelta originaria contra los mandatos reaccionarios y también de oponerse a las identidades anquilosadas de cierta cultura chic de la diversidad. Con una aspereza que evade todo rótulo para desidentificarse, Campos bañados de azul sigue estando activada estética y políticamente a los 55 años de su realización, porque Byrón hace suya esta frase de Gide: “que tu visión sea nueva en todos los instantes”.

 

DIEGO TREROTOLA

Ficha técnica

Dir Silvestre Byrón
E Abel Darío, Dora Malagrino, Juan José Navarro, Miguel Riglos, Silvestre Byrón

BIO

Silvestre Byrón estudió periodismo, relaciones públicas, administración de empresas, sondeo de opinión y laboratorio de foto-cine. Sus primeros trabajos fueron los experimentales La mufa o cómo gozar la crisis y QWRTPX? (ambos en 1968). Claudio Caldini ha definido su estilo como “minimalismo narrativo sentimental”.

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