Sinopsis

Una mujer busca la tumba de Manuel Puig en el cementerio de La Plata. La encuentra, aunque le dicen que no es la correcta. No importa que sus argumentos no sean los de la razón, decide aferrarse a las creencias. Un paseo por el camposanto hecho rito, un tiempo de clepsidra y un mapa de las zonas donde sucedieron, hace muchos años, otros encuentros azuláceos y las nuevas zonas rosáceas de Manuel. Y una canción favorita.

Sobre su producción

Tengo un encuentro con Manuel Puig en el Cementerio de La Plata. En cuanto entiendo funestamente el dilema en el que estoy, a causa de recibir un dato del orden de la información dura, no de mi experiencia, escucho el sonido del camposanto y abro la mirada. Veo el mismo escenario de las visitas con mi padre décadas atrás. Decido registrar bajo mis reglas ahí. Caminar en esa ciudad de muertos deja escuchar conversaciones, pensamientos y alguna música. Esto será una película.

El camposanto es, para mí, desde siempre un espacio inmóvil y detenido. El silencio deja entrar las charlas de los tiempos. Es una sustracción de lo cotidiano y quise capturar eso otro, que afirmo tan real como los panteones y las bóvedas. No es vacío, es cuarta dimensión atemporal, permitiéndonos conversar y ponderar ciertas inutilidades sólo en ese escenario. Una parte de mí, vinculada a mi pasado en la ciencia, me dicta que necesito un mapa para deambular y una clepsidra enmarcando un entretanto y el final.

Siento como Manuel Puig: “lo que yo buscaba era un refugio de la realidad, no luchar”. Prefiero fugar en mi tarea y no prestarme a las batallas de la razón.

Las compañías es un cortometraje autogestivo e independiente. Fuimos tres compartiendo una creencia y el gusto por los cementerios, un grupo fraterno sostenido desde el primer encuentro. Ofrecí un pequeño presupuesto de producción y una handycam. Se sucedieron dieciséis meses de filmación, registros, montaje y escritura.

Sobre LAS COMPAÑÍAS

Lo que se nos presenta como real sucede antes de la aparición del título. Una mujer busca la tumba de Manuel Puig en el cementerio de La Plata, y mientras escuchamos los intríngulis de su pesquisa aparece la tumba que ella creía que era la correcta y luego la que efectivamente es. Este inicio en frío se despacha: no vamos a ver esta historia así, porque la tumba está ahí; no hay tensión, no hay gran descubrimiento. 

La mujer recorre el cementerio y, como toda expedicionaria, carga con un mapa. Vemos en él un trozo pintado con crayón azul, después de una violenta secuencia en la que otra voice over se pregunta “¿qué es esta película?”, y la imagen se torna de ese color, suena una música tétrica y el corto aparece en una pantalla lejana, enmarcada. Ese azul señalará la zona del encuentro con “el poeta” (Matías Behety) y ese rosa de la tumba del comienzo para el encuentro con “el escritor”. Esos colores no coinciden con las sepulturas de Puig y Behety, sino con las zonas en que la mujer sintió “sus compañías”. Es en ese momento cuando como espectadores confirmamos que somos nosotros, también, sus compañías: recorremos el cementerio de La Plata según su cartografía de colores, sus pasadizos secretos, su autoconciencia.

Pero lo azul en el mapa también es la zona a la que la mujer iba cuando era chica. Le explica a otra voz que ella va al cementerio porque es un lugar familiar, y su interlocutor responde que los cementerios siempre fueron lugares “no de muerte, de vida”. Ahí la caminata nos conduce hacia el sueño musical, con una secuencia pop que, como todo el corto, se cifra en una mímesis iterada: una persona se sienta reproduciendo la forma de un ángel, el goteo de una canilla se acompasa con el ritmo, bailan molinillos de viento con caras sacando la lengua.

Las compañías se asienta sobre la imposibilidad de que “la ciudad de los muertos” tenga un mapa. Frente a la heterotopía por excelencia, nos sumerge en el viaje de la mujer que se vale de estas iteraciones para armar su itinerario. Accedemos al camposanto para una prosopopeya que no revive a Behety o a Puig, sino que repite sus palabras verbatim. Hay rastros en el espacio invisible, pero su sustancia se expresa en zonas que por menores (como lo géneros que amaba Puig) se desven, se traspapelan. Quizás perderse en un cementerio o en la memoria sea tan fútil como intentar infinitamente hacer girar la ruedita de un encendedor roto, pero quizás solo así podamos vivir el goce de ir sin volver.

SOFÍA CHECCHI

Ficha técnica

CP Camposanto films
Dir G P Amelia Pena
ADir Emmanuel Sticchi
PE Pablo Denipotti
M F Amelia Pena, Pablo Denipotti, Emmanuel Sticchi
E Amelia Pena, Pablo Denipotti, Emmanuel Sticchi, María Cecilia Ballesteros, Sofía Sarasqueta, María Queirel Tri, Pacho Pena

BIO

Amelia Pena es actriz, directora y dramaturga platense. Se desempeñó como actriz en las piezas escénicas Finales (2007), Insomnio (2009), Si es amor de verdad (me dirás cuánto entonces) (2011) e Infierno (2014) de Beatriz Catani. Actuó también en las películas de Lucia Seles The Urgency Of Death (2023), Terminal Young (2023) y School Privada Alfonsina Storni (2024). Las compañías es su primera incursión en el audiovisual como directora y productora.

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