Sinopsis

Una voz se mueve entre archivos fragmentados, comprimidos y ripeados que sobrevivieron a la ruptura de un disco duro, divagando sobre aquello que reconstruimos e imaginamos cuando los dispositivos que creíamos inmortales mueren.

Sobre su producción

Esta película se hizo con restos de cosas: restos de sonidos, imágenes y textos elaborados para otros fines en espacios y tiempos disímiles, ahora reagrupados y transformados en un ensayo audiovisual. Su realización comenzó en el seminario "Cuando las imágenes piensan: la potencia del ensayo audiovisual", dictado en la Universidad Nacional de Córdoba durante el segundo cuatrimestre de 2025.

Sobre UN JAZMÍN PRENDIDO FUEGO

El corto de María Eugenia Cassinelli se compone de imágenes que sobrevivieron a la destrucción de la placa de video que las contenía y del incendio del dispositivo que contenía esa placa, como dice la voice over que empieza a hablar cuando comenzamos a verlo. La idea que parece regir el corto es la de una “subsistencia en la ruptura” misma de las imágenes, como si se dijera, una resiliencia a pesar de su destrucción, lo que queda de las imágenes pese a todo. Las imágenes que quedan después del desastre. Pero a la vez el título del corto (ese conjunto heterogéneo compuesto de audios del ambiente, de fragmentos de canciones, e imágenes que se sobreimprimen y se alternan en ventanas en el interior del plano), Un jazmín prendido fuego, connota una fragilidad que es propia hoy de toda imagen: un estatuto, un modo de almacenamiento y una casi inmaterialidad que hace que pueda desintegrarse sin esfuerzo en segundos..

La falla de la placa de video que destruyó las imágenes que fueron realizadas durante más de tres años y que ocupaban el espacio de un tera de memoria, constituye la causa imprevista, contingente de la destrucción inmediata. Los efectos de esa destrucción de lo que se conserva de modo precario –tan frágil como una flor–, precisamente por su exposición al accidente, impactan en la memoria. Se trata entonces de un corto sobre las imágenes y la memoria que estas ayudan a conservar: “olvidaré qué cosas no recuerdo y las razones de algunos llantos” dice la voz mientras vemos imágenes de las que no pueden definirse sus contornos, porque unas se mezclan con los restos de otras, ni imaginar su completud, su relación con aquello de lo que formaba parte.

Pero la memoria que se pierde con las imágenes no parece ser únicamente la de la persona que lamenta con su voz esa consecuencia irreversible del accidente. En esto, esa voz no es solo una primera persona, aunque su enunciación lo sea, no es una subjetividad singular, aunque el afecto de la pérdida la implique por completo. Puede tratarse también de una persona impersonal, de modo que la voz se abre a una dimensión que deja de ser estrictamente individual y que elabora un pensamiento sobre las imágenes en nuestro presente, su estatuto no solo precario, sino incluso inespecífico, en el momento mismo en que más proliferan en los dispositivos más diversos. Una inespecificidad que no tiene tanto que ver con su materialidad sino con el modo en que las vemos cuando ya casi no es posible, ya no será posible, distinguir cómo fueron producidas.

EMILIO BERNINI

Ficha técnica

Dir DA Col María Eugenia Cassinelli

BIO

Eugenia Cassinelli es Licenciada en Psicología y Técnica en Medios Audiovisuales por la Universidad Nacional de Córdoba. Le interesan los modos de percepción contemporáneos, las máquinas, los errores y la biología. Coordina un taller de cine gratuito que fomenta la práctica creativa y filma cosas con las que a veces experimenta.

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